"En donde no esté el Buda pasa rápidamente y sigue sin detenerte;
pero en donde él se encuentre, pasa aún más rápido..."

Arts. Meditación

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domingo, 24 de julio de 2011

El arte de sentarse a meditar: Ricardo Dokyu

Eiheiji

Reportaje a Ricardo Dokyu, monje zen argentino
por Germán Schultz
3 de diciembre de 2003

Ricardo Dokyu, monje budista zen, nació en Argentina en el año 1959.

En 1984 comenzó a dar sus primeros pasos en la práctica del zen en el Zen Center de Belo Horizonte y en el Monasterio Budista Pico de Raios de Ouro Preto (Estado de Minas Gerais, Brasil). En este período de práctica cotidiana del zen se encontró con el maestro Igarashi Ryotan, quien despertó su deseo de ser monje.

A fines de 1985 regresó a la Argentina, donde se dedicó a las técnicas del Shiatsu (masaje japonés) y de la Acupuntura. En diciembre de 1989 volvió a Brasil con la idea de continuar luego el entrenamiento en Japón.

En agosto de 1991 viajó a la ciudad de Nagoya (Japón), donde permaneció por un período de 5 años en el Templo I ON IN bajo la tutela del maestro Nakamura Doyu. En diciembre de ese mismo año fue ordenado monje con el nombre Dokyu (do = "camino"; kyu = "eterno").

Entre agosto de 1996 y noviembre de 2000 practicó en el Monasterio de Eiheiji, templo matriz de la Escuela Soto fundado en 1244 por el maestro Eihei Dogen (1200-1253), una de las figuras más relevantes de la historia del budismo zen por ser quien llevó esta práctica de China a Japón.

En noviembre de 2001 retornó a la Argentina con el deseo de transmitir y compartir su experiencia y la práctica del zazén. A partir del mes de octubre de 2002, comenzó a organizar talleres y dar conferencias en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires.

—¿Cómo fueron tu infancia y tu juventud en Argentina?

—Tuve una formación escolar común: primario y secundario en escuelas del Estado. No fui a la universidad.

—¿Mostraste de pequeño alguna inclinación por la meditación?

—Nunca tuve vocación de monje. No recuerdo haberles dicho a mis padres: «Cuando sea grande, voy ser monje budista.»

—¿En qué consistió tu experiencia en el monasterio de Eiheiji?

—Lo más importante fue participar día a día de la vida comunitaria. El día en Eiheiji comienza temprano y es muy largo. Durante el día se realizan diversas actividades. Uno siente cansancio, sueño, frío, calor, y llega a estar varias veces en situaciones límite que, al compartirlas, refuerzan el espíritu de la práctica.

—¿Qué es un maestro zen?

—En el libro Recopilación de las observaciones para un aprendiz del Camino, el maestro Dogen dijo: “El practicante Budista puede ser comparado a una fina pieza de madera, y un verdadero maestro a un buen carpintero. Aunque sea de calidad, una madera no mostrará sus vetas si no es trabajada por un buen carpintero. Incluso un trozo de madera en comba, si es trabajado por un buen carpintero, rápidamente mostrará resultados.”

—La palabra "zazén" está relacionada con el "sentarse a meditar".

—Efectivamente, la palabra "zazén" se compone de za (= "sentarse") y zen (chino chan, palabra que deriva del sánscrito dhyana = "meditación", "contemplación").

—¿Por qué se le da preferencia a esa postura? ¿Por qué para meditar es mejor estar sentado que acostado?

—Ésta es la postura en la cual Sidharta Gautama alcanzó el estado del Despertar Supremo, el estado de Iluminación, es decir, el estado de extinción del sufrimiento que se da en el ciclo de nacimiento-enfermedad-envejecimiento-muerte. De ahí el nombre de Buda. Bodhi es una voz sánscrita que significa "Iluminación". Desde la época de Buda hasta el presente se viene transmitiendo esta postura como el camino que conduce al portón del dharma (= "enseñanza"). No se ha sabido hasta el día de hoy de persona alguna que haya realizado el Camino meditando acostado.

—¿Cómo debe comenzar una persona la práctica de sentarse a meditar?

—Simplemente con el deseo y la voluntad de realizar esta práctica. A ese deseo en japonés se lo llama hotsubodaishin (= "despertar del corazón que busca la Mente Búdica"). En general, para sentarse a meditar, los practicantes o simpatizantes del zen se encuentran en un dojo (= "lugar donde se realiza el Camino"), palabra usada también para designar los lugares de práctica de las artes marciales.

—¿Cuáles son las recomendaciones para quien recién se inicia?

—Estar atento a la observación de la postura y la respiración. No concentrarse en ningún objeto en particular ni tratar de controlar los pensamientos. No dejar que los pensamientos lo atrapen a uno. No luchar contra ellos; permitirles que aparezcan y desaparezcan libremente.

—¿Es importante el silencio?

—El lugar para la práctica del zazén debe ser un cuarto tranquilo, fresco en verano y cálido en invierno.

—En esta etapa, ¿es indispensable la presencia física del maestro para progresar?

—El progreso no es importante.

—¿En qué piensa quien está "meditando"?

—La persona que está meditando piensa en lo mismo que cuando no está meditando. En cuanto a la práctica de zazén, se trata de estar atento a la observación de los pensamientos, a la observación del movimiento de la mente.

—¿Por qué se dice que la meditación zen es "activa", no "pasiva"?

—Dentro de la Escuela Soto se dice que hay dos tipos de zazén: el zazén en calma o quietud y el zazén activo o en movimiento. El primero se refiere al acto de sentarse, aquí no hay desplazamiento físico, lo que no quiere decir que sea un acto pasivo. El segundo es la manifestación del zazén en las actividades diarias.

—Se ha dicho que el pensamiento de quien medita "no deja huellas". ¿Es esto correcto?

—El pensamiento en sí mismo no discrimina. ¿De donde proviene el pensamiento de quien medita?

—Quien medita, ¿se aproxima a la realidad o se aleja de ella? Por ejemplo, ¿tiene el practicante sensaciones (sed, calor)? ¿Sigue preocupado por las cuestiones cotidianas (problemas de trabajo, de convivencia)?

—La meditación es un camino que tiene por objetivo clarificar el Verdadero Ser y manifestarlo a través de la práctica. El maestro Dogen dijo: “Observar el Camino de Buda es estudiarse a Uno Mismo. Estudiarse a Uno Mismo es olvidarse de Uno Mismo. Olvidarse de Uno Mismo es estar iluminado por todas las cosas. Estar iluminado por todas las cosas es abandonar el cuerpo y la mente de uno y de otros.”

Observación de Ricardo Dokyu a Germán Schultz:

«A través de tus preguntas me da la impresión de que pensás que quien medita está apartado del mundo, o que el tiempo se divide en: antes, durante y después de la meditación; que la meditación es algo especial o que te hace ser especial el practicarla. Pero el mundo es uno y la meditación, para quien la practica, forma parte de su actividad diaria. No existe un antes, un durante y un después de la meditación. Cada uno aprende de esta disciplina de acuerdo a la capacidad de comprensión que tenga. No hay fórmulas.»

—¿Cuáles son los requisitos para ingresar a un monasterio?

—No hay ningún requisito, ya que la práctica del zazén no requiere tener capacidades especiales ni estar dotado de determinados conocimientos; simplemente requiere tener el deseo y la voluntad de realizar la práctica y hacer una vida acorde a las reglas del lugar junto con el resto de la comunidad.

—Los aprendices de Eiheiji, ¿pueden recibir visitas o están aislados del exterior?

—Durante el primer año, si no es necesario, no reciben visitas. Pero si por alguna razón debieran recibir visitas les sería permitido.

—¿Qué actividades diarias se realizan en Eiheiji?

—El día de un monje zen comienza con zazén y termina con zazén. En verano, la actividad comienza a las 3:30; en invierno, a las 4:30. Apenas se levantan, los monjes se lavan la cara mientras recitan pequeños sutras (= "oraciones") y se congregan en la sala de meditación. Después del desayuno, alrededor de las 6:30, comienza un largo día de trabajo. El trabajo es una parte importante de la actividad dentro del monasterio. En primavera, verano y otoño, los practicantes cuidan los espacios verdes; en invierno, se suma el trabajo de limpiar la nieve de los lugares de paso. Cuando hay mucha nieve, se estudia caligrafía, canto, textos budistas, y se preparan las ceremonias. Cerca del mediodía, tienen lugar la ceremonia del mediodía y el almuerzo. Después de un descanso, la tarde comienza a las 14:00 con más trabajo. Luego, la ceremonia vespertina, la cena, el descanso, zazén y a dormir (21:00).

—¿Hay días en los que se realizan actividades especiales?

—Los monjes también tienen sus días de descanso, aquellos que en el calendario terminan en 4 y 9. Entonces no hay ninguna actividad programada: dedican el tiempo a ellos mismos, a rasurarse o raparse la cabeza (se dice que «La ignorancia crece como el pelo»), estudiar, lavar la ropa o tomar un baño.

—¿Todas las actividades se realizan en comunidad o hay momentos en los que cada uno realiza una actividad diferente?

—Hay momentos en que cada uno realiza una actividad diferente.

—¿De qué modo ayuda un aprendiz a otro en situaciones límite? ¿Dando consejos o simplemente estando a su lado?

—De cualquiera de las formas que mencionás y de las que surjan en ese momento entre las dos personas.

—En la relación del aprendiz con su maestro, ¿es importante la obediencia?

—Sí, la obediencia y el respeto mutuo.

—La práctica de "sentarse a meditar", ¿se hace siempre en grupo o también en forma individual?

—Se puede hacer de las dos maneras.

—El dejar fluir los pensamientos, sin luchar contra ellos ni pretender dominarlos, ¿qué permite lograr a quien lo practica?

—Permite lograr el dejar fluir los pensamientos, sin luchar contra ellos ni pretender dominarlos.

—Esta práctica, ¿entraña algún riesgo?

—No sé a qué riesgo te referís.

—Me refiero a que si una persona que practicara sin guía y lo hiciera incorrectamente correría el riesgo de caer en alguna forma de locura.

—Más que caer en alguna forma de locura, pienso que continuaría en su propia locura.

—La observación del movimiento de la mente que se realiza durante la meditación, ¿implica pensar también en el mundo?

—La observación del movimiento de la mente implica simplemente la observación del movimiento de la mente.

—¿Que significa "iluminación" para los precticantes del zen?

—No hay diferencia entre práctica e iluminación, zazén y vida cotidiana. Comer a la hora de comer y dormir a la hora de dormir. Se lleva así una vida simple de acuerdo a las circunstancias que se nos presentan a cada momento.

—¿Existe alguna asociación zen en Argentina?

—Oficialmente, que yo sepa, no existe. Es decir, no existe registrada como asociación zen. Hay varias líneas y hay mucha gente que se reúne para hacer zazén. Hay muchas corrientes que respetan o siguen las características de la Escuela Soto. Yo soy un monje zen ordenado de la Escuela Soto Zen de Japón, y mi formación pertenece a la del Monasterio de Eiheiji. Y de la Escuela Soto Zen de Japón oficialmente no hay nada en Argentina.

—¿Cuál es el grado de inserción del budismo en Argentina, Brasil, E.E.U.U y Europa?

—En E.E.U.U hace casi 100 años que comenzó a desarrollarse el budismo y hoy hay grandes centros y monasterios zen cuyos directores son americanos, pero sus fundadores fueron maestros japoneses. En Europa y en Brasil se introdujo hace unos 35 o 40 años. En Argentina la cosa todavía está en pañales.

—¿Qué relación mantienen los maestros zen con la tecnología?

—Esta relación depende del interés de cada uno de ellos por la tecnología.

—¿Se hace uso de algún tipo de artefacto en el monasterio?

—Si por artefacto querés decir cocina, estufa, etc., la respuesta es: Sí.

—En el monasterio, ¿se consume algún producto proveniente del exterior (alimentos, ropa, etc.) o todo se produce allí?

—Sí, se consumen productos del exterior.

—¿Cómo imaginás que sería el mundo si la mayoría de la gente practicara el budismo?

—No tengo la menor idea.

—¿Cuáles son las normas éticas que siguen los budistas? Por lo que me dijiste, veo que la solidaridad es un valor. ¿Y en otros órdenes?

—Se podría decir que los preceptos son las normas a seguir.

—¿Cómo viven su sexualidad los budistas?

—Cada uno es libre de elegir el modo de vivirla.

—Las ideas relacionadas con el sexo, ¿"contaminan" la meditación?

—Las ideas relacionadas con el sexo forman parte de las ideas.

—¿Puede un occidental que tiene una familia y diversas actividades e intereses practicar la meditación?

—Sí.

—El cristianismo se expandió impulsado por el mandato de bautizar a todos los hombres del mundo, tal como se lee en los Evangelios. El budismo, ¿les exige a los fieles comunicar su doctrina a los que no la conocen?

—No.

—¿Cuáles son los textos que leen los monjes de Eiheiji?

—El Shobogenzo, texto escrito por el maestro Dogen; literatura budista y de información general.

—Del Shobogenzo, ¿hay alguna buena traducción al castellano o al inglés que nos puedas recomendar?

—Hay traducciones al inglés y también a otros idiomas. No recuerdo el nombre de los traductores. Quizá a través de la palabra Shobogenzo en la Red se pueda encontrar algo.

—¿Los monjes de Eiheiji recurren a médicos cuando padecen alguna dolencia? ¿Hacen uso de hierbas medicinales?

—Hoy en día no se hace uso de hierbas medicinales. Ante cualquier necesidad se recurre a un médico.

—¿Cómo debe actuar un monje zen cuando ve que se está cometiendo una injusticia? ¿Debe participar o permanecer al margen?

—Debe actuar con sentido común.

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“Así pues, la meta para el buddhista no es la felicidad, porque nos damos cuenta de que la felicidad es insatisfactoria. La meta queda lejos del mundo de los sentidos. No consiste en rechazar el mundo de los sentidos, sino en conocerlo tan bien que ya no lo persigamos como un fin en sí mismo.

Ya no esperamos que el mundo de los sentidos nos satisfaga. Ya no exigimos que la conciencia sensorial sea otra cosa que una condición existente que podemos utilizar hábilmente según el momento y el lugar. Ya no nos apegamos a ella, ni exigimos que el impacto sensorial sea siempre agradable, ni nos desesperamos y apenamos cuando es desagradable.

Nibbana no es un estado en blanco, un trance en el que te borras completamente. No es la nada ni la aniquilación: es como un espacio. Es como ir al lugar de tu mente en el que no te apegas, en el que ya no te confunde la apariencia de las cosas. Ya no exiges nada del mundo de los sentidos. Simplemente lo reconoces mientras surge y se desvanece”.