"En donde no esté el Buda pasa rápidamente y sigue sin detenerte;
pero en donde él se encuentre, pasa aún más rápido..."

Arts. Meditación

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www.zafu.cl/

lunes, 21 de junio de 2010

El origen de Zazen


"Sentados bajo la sombra de la tarde, los hombres aguardaban serenamente el mensaje del maestro.

El Buda permanecía en silencio, los ojos entornados, las manos juntas.

De su postura emanaba una cálida fuerza, una arrolladora energía, que creaba en el aire una atmósfera fuerte y profunda.

Su quietud era perfecta; apenas sus dedos se movían, girando delicadamente una flor.

Levantó los ojos y parpadeó.

Observó a sus discípulos. Mahakasyapa sonreía. Entre todos, sólo él había comprendido."

Se iniciaba así la transmisión directa más allá de textos y palabras.

De espíritu a espíritu, de maestro a discípulo. Se iniciaba de este modo el Budismo Zen


Fuente: www.zazen.cl/

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"Existen estas cinco realidades en las que uno debería reflexionar a menudo,
ya sea mujer u hombre, laico o monje. Y, ¿cuáles son estas cinco?
El Buda


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Nibbana



“Así pues, la meta para el buddhista no es la felicidad, porque nos damos cuenta de que la felicidad es insatisfactoria. La meta queda lejos del mundo de los sentidos. No consiste en rechazar el mundo de los sentidos, sino en conocerlo tan bien que ya no lo persigamos como un fin en sí mismo.

Ya no esperamos que el mundo de los sentidos nos satisfaga. Ya no exigimos que la conciencia sensorial sea otra cosa que una condición existente que podemos utilizar hábilmente según el momento y el lugar. Ya no nos apegamos a ella, ni exigimos que el impacto sensorial sea siempre agradable, ni nos desesperamos y apenamos cuando es desagradable.

Nibbana no es un estado en blanco, un trance en el que te borras completamente. No es la nada ni la aniquilación: es como un espacio. Es como ir al lugar de tu mente en el que no te apegas, en el que ya no te confunde la apariencia de las cosas. Ya no exiges nada del mundo de los sentidos. Simplemente lo reconoces mientras surge y se desvanece”.